top of page
shutterstock_2170980371.jpg

Servicios

Lentes de contacto

Son lentes delgados que se colocan directamente sobre la córnea del ojo. Se utilizan comúnmente para corregir problemas de visión como miopía, hipermetropía, astigmatismo o presbicia. Existen en versiones blandas y rígidas, y su función principal es mejorar la visión.

​

Existen dos tipos principales:

  • Lentes blandos: cómodos y flexibles, ideales para uso diario y deportes.

  • Lentes rígidos permeables al gas (RGP): más pequeños y duraderos, ofrecen visión muy nítida y corrigen con precisión.

 

Son una opción práctica para quienes buscan comodidad, estética y buena visión, siempre con buen cuidado e higiene.

Lentes esclerales

Son lentes de contacto de mayor tamaño que se apoyan en la esclera (la parte blanca del ojo) y no directamente en la córnea. Crean una cámara de líquido entre el lente y la superficie ocular, lo que mantiene al ojo hidratado y protegido

​

Se recomiendan especialmente en casos de:

  • Ojo seco moderado o severo

  • Córneas irregulares

  • Pacientes con queratocono u otras condiciones corneales

 

Además de corregir la visión, los lentes esclerales proporcionan confort y alivio a personas con problemas de sequedad o irritación ocular.

Una higiene

visual adecuada

Los lentes de contacto ofrecen comodidad, libertad y una visión clara, pero su uso conlleva una gran responsabilidad.


Si no se siguen los cuidados de higiene recomendados, lo que debería ser práctico puede convertirse en una fuente de molestias, infecciones o incluso problemas visuales serios.

​

Para garantizar seguridad y confort, sigue estas recomendaciones:

​

​

Consejos para una higiene visual saludable

​

  • Lentes descartables diarios:  deben ser desechados al finalizar la jornada y no deben ser re utilizados.

  • Lentes de uso diario descartables bi mensual o mensual: deben desinfectarse todos los días antes de guardarlos. Nunca los deseche sin limpieza previa, ya que pueden desarrollar bacterias que afecten sus ojos.

  • Lentes de uso prolongado descartables bi mensual  o mensual: deben desinfectarse al menos una vez a la semana y no deben usarse más de 3 días consecutivos sin descanso.

  • No compartas tus lentes: usar lentes de otra persona puede causar infecciones graves.

  • Reemplazo rutinario: aunque mantengas higiene, los lentes deben cambiarse según el tiempo de vida útil indicado por tu especialista.

  • Ten siempre un plan B: conserva un par de espejuelos con tu receta actualizada para emergencias o molestias.

  • Lentes de contacto extra: aunque no los uses, deben mantenerse limpios y desinfectados. Si no los utilizarás por un tiempo, llévalos a tu especialista para que los selle herméticamente.

​

bottom of page